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Periodistas “fantasma”, pagos en efectivo y directivas del Kremlin: El año en que agentes rusos intentaron influir en los medios argentinos
“La Compañía”, red de propaganda respaldada por el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, extendió sus tentáculos a América Latina en 2024. Los agentes responsables afirman haber invertido en torno a 280.000 dólares en cientos de artículos en medios argentinos con el objetivo de moldear la opinión pública del país. Éste es el sexto artículo de la serie Propaganda Machine.
- Según documentos internos obtenidos por The Continent y compartidos con Forbidden Stories, “La Compañía” declaró haber destinado alrededor de 280.000 dólares al encargo de unos 250 artículos en más de 20 medios argentinos.
- Nuestro consorcio identificó al menos cuatro identidades falsas tras la autoría de estos artículos.
- Forbidden Stories, openDemocracy y Filtraleaks contactaron con todos los medios que, según los documentos internos, publicaron contenido para “La Compañía”. Los 15 que fueron entrevistados negaron haber recibido pagos de agentes rusos.
- Una de las campañas de desinformación que se impulsó a través de “La Compañía” sostenía la existencia de un conflicto militar entre Argentina y Chile; afirmación que, nuestro consorcio pudo determinar, carece de fundamento.
Por Sofía Álvarez Jurado
2 de abril de 2026
Con Diana Cariboni (openDemocracy), Santiago O’Donnell (Filtraleaks), Léa Peruchon, and Eloïse Layan (Forbidden Stories)
Durante su primer año en el cargo, el presidente de Argentina, Javier Milei, impulsó reformas económicas radicales, incluyendo recortes presupuestarios, despidos, reducciones en pensiones y subsidios.
A lo largo del 2024, las reacciones de la ciudadanía al programa del autodenominado “anarcocapitalista” incluyeron un amplio malestar social, manifestaciones masivas y huelgas a nivel nacional.
La inestabilidad política, unida al hecho de que Milei había apoyado públicamente a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en 2022, generaron el “caldo de cultivo” perfecto para la llegada de la red de influencia rusa, denominada internamente “La Compañía”, al país en febrero de 2024. La organización intentó promover sus intereses y dañar la reputación del presidente, según documentos filtrados obtenidos por el medio panafricano The Continent y compartidos con el consorcio.
En 2024, Forbidden Stories continuó el trabajo del periodista centroafricano Ephrem Yalike. Agentes rusos de “La Compañía” en el continente africano lo habían contratado para publicar artículos que favorecieran sus intereses en la República Centroafricana. Tras dos años y medio, y haciendo frente a presiones y amenazas, Yalike rompió vínculos con sus “empleadores”, arriesgó su vida y huyó. Su testimonio resultó clave para nuestra primera investigación de “Propaganda Machine” (“La Máquina de la Propaganda”).
“La Compañía” operaba bajo la autoridad de Yevgeny Prigozhin, fundador del Grupo Wagner, hasta la muerte de éste en la explosión de su avión privado en agosto de 2023. Pero lejos de frenar la maquinaria propagandística del Kremlin, ésta aumentó el ritmo, y tras el accidente, pasó a estar bajo el control del Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) de Rusia. Documentos internos muestran que, mientras reclutaba periodistas en África, “La Compañía” también se expandió discretamente hacia América Latina, con Argentina y Bolivia como focos principales.
En los documentos, agentes rusos afirman haber encargado y publicado unos 250 artículos en más de 20 medios argentinos entre junio y octubre de 2024, con un presupuesto cercano a los 280.000 dólares. Según los extractos, corroborados por una fuente familiarizada con el caso, los presupuestos parecen gestionarse en parte en efectivo, lo que dificulta el rastreo de los flujos financieros. La campaña argentina de “La Compañía” representa uno de los presupuestos de propaganda digital más elevados identificados por nuestro consorcio en un análisis de, al menos, 15 países de América del Sur y África donde también se intentó encargar la publicación de artículos alineados con los intereses rusos.
Los artículos publicados en medios argentinos formaban parte del plan de la organización para influir en la opinión pública en torno a tres ejes: desalentar el apoyo militar a Ucrania, dañar la reputación de Javier Milei y exacerbar las tensiones entre Chile y Argentina.
Extractos de documentos internos de “La Compañía” con su “plan de trabajo” y “resultados”, respectivamente, en Argentina en septiembre de 2024. (Fuente: Forbidden Stories)
Documentos internos detallan de manera exhaustiva los esfuerzos de “La Compañía” por desplegar estas tres campañas a través de decenas de medios, incluyendo los artículos encargados, cuánto se habría pagado por cada uno de ellos y enlaces a cada publicación. La lista completa de medios supuestamente involucrados incluye plataformas argentinas con audiencias, alcances y líneas editoriales diversas: Infobae, Realpolitik, Ámbito, C5N, Diario Con Vos, El Destape, Big Bang News, Diario Registrado, A24, Dos Bases, La Patriada Web, En Orsai, En La Mira del Poder TV, Sección Ciudad, El Ciudadano Web, Política Argentina, Tiempo Argentino, Grito del Sur, El Cronista, Osorno en Vivo (con sede en Chile), Infocielo, Data Clave, Agenda Urbana, Ciudadano Agro y Contraste MDP.
Los documentos no especifican a quiénes, supuestamente, se contactó, cómo se estableció el contacto ni a quiénes se habrían dirigido los pagos dentro de los medios. Nuestro consorcio tampoco pudo confirmar de forma independiente esa información.
Forbidden Stories, openDemocracy y Filtraleaks, socios de esta investigación, contactaron a todos los medios de la lista. Nuestro consorcio pudo entrevistar a 15 de ellos, conversando con editores, directores de publicación o los propios autores. Muchos solicitaron no ser identificados y todos negaron haber recibido pagos de ciudadanos rusos o tan siquiera haber sido contactados por agentes rusos o por “La Compañía”. Dos fuentes reconocieron haber recibido pagos de terceros por la publicación de los artículos en cuestión, aunque señalaron que las cantidades abonadas fueron considerablemente inferiores a las indicadas en los documentos.
Consultados sobre las cifras reflejadas en los extractos (registradas en dólares), los entrevistados expresaron considerable sorpresa y señalaron que sería inusual en Argentina recibir montos tan elevados, incluso en medios consolidados y de larga trayectoria. Los periodistas argentinos suelen percibir menos de 700 dólares al mes. Según los documentos, en ciertos casos, “La Compañía” llegó a pagar hasta 3.100 dólares por un solo artículo.
Nuestro consorcio cuestionó a los medios que admitieron haber recibido pagos de terceros sobre el origen de los contenidos y de las transferencias. Ambas fuentes ofrecieron relatos similares, vinculando dichas piezas a un grupo de “empresarios” preocupados por la economía argentina o molestos por la suspensión de obras públicas por parte del gobierno de Javier Milei, y dispuestos a financiar materiales capaces de generar descontento hacia el presidente. Forbidden Stories no pudo identificar a estas personas. La mayoría de los entrevistados afirmaron no estar familiarizados con los autores de los artículos citados en los documentos y reconocieron que no siempre verificaban la identidad de los periodistas que les proponían contenidos. Varias fuentes, que solicitaron anonimato, indicaron que los textos les habían llegado a través de “intermediarios”, sin revelar nombres. Forbidden Stories no pudo verificar de forma independiente esta afirmación.
En conversación con openDemocracy, Martín Becerra, experto en medios e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), señaló que, si bien era posible, resultaba poco habitual que un periodista publicara contenido sin la supervisión de un editor. Según Becerra, si “La Compañía” realizó en efecto pagos por unos 250 artículos, sería “muy improbable que ningún editor de medios hubiera prestado atención”.
Firmas de artículos falsas gestionadas por intermediarios
Algunas de las publicaciones reflejadas en los documentos internos destacan por haber recibido presuntos pagos sustanciales a cambio de publicar numerosos artículos bajo firmas falsas. “La Compañía” habría pagado 10.600 dólares por 20 artículos publicados en Realpolitik. Su director, Santiago Sautel, declaró a openDemocracy que su medio publica columnas de opinión con regularidad y que no tenían conocimiento de quién propuso, redactó o aprobó los artículos mencionados en los documentos. “Damos fe de que no se trató de ninguna maniobra non sancta cocinada tras bambalinas en una sede diplomática. Y si algunas de estas publicaciones se orquestaron en las sombras bajo algún interés puntual, lo desconocemos”, afirmó.
Uno de los autores de los artículos de Realpolitik mencionados en los documentos internos es “Manuel Godsin”. Al menos, ése es el nombre que figura en la firma. Una investigación reciente de OpenAI, verificada por Code for Africa, reveló que este “autor” era en realidad “una identidad ficticia creada para introducir narrativas rusas en el ecosistema de medios tradicionales mediante la suplantación de un comentarista independiente”. Anteriormente, Africa Confidential publicó otra investigación en la que se desenmascaraba a Godsin como un perfil en línea que difundía artículos prorrusos y favorables a la República Centroafricana en distintos países en el continente. El perfil de Godsin afirmaba, falsamente, tener un doctorado de la Universidad de Bergen y utilizaba como propia la fotografía de un ciudadano ruso llamado Michael Malyarov.
Análisis de las firmas falsas cuyos artículos se mencionan en los documentos internos de “La Compañía”. (Fuente: Forbidden Stories)
Otro medio mencionado en los documentos internos es Diario Registrado, al cual “La Compañía” habría pagado 28.600 dólares por 26 artículos. Nuestro consorcio identificó tres firmas falsas en esos contenidos, atribuidas a “Gabriel di Taranto”, “Juan Carlos López” y “Marcelo Lopreiatto”. Diario Registrado no respondió a las reiteradas solicitudes de derecho a réplica de nuestro consorcio.
La fotografía de perfil que acompaña la firma de di Taranto no representa a una persona real. Al contrario, fue generada por inteligencia artificial (IA). En la firma de los diferentes artículos en los distintos medios, di Taranto afirma poseer una maestría en Comunicación Política por la Universidad Nacional de Avellaneda. Sin embargo, consultada por Forbidden Stories, la institución señaló que no ofrece ese programa y confirmó que la persona no figura en sus registros académicos ni mantiene vínculo alguno con la institución. Según documentos internos, “Gabriel di Taranto” firmó 19 artículos en medios como Ámbito, C5N y Diario Registrado, con un costo total de 29.900 dólares.
Un patrón similar se observa en las firmas de “Juan Carlos López” y “Marcelo Lopreiatto”. La fotografía de perfil de Lopreiatto aparece en un artículo que describe a una empresa que distribuye retratos gratuitos generados por IA, mientras que de López puede encontrarse en un repositorio de fotos de archivo. Según los documentos de “La Compañía”, 9 artículos firmados por “Juan Carlos López” y publicados en Diario Registrado habrían costado 9.900 dólares. De la misma forma, 12 artículos de “Marcelo Lopreiatto” publicados en C5N y Diario Registrado habrían costado 16.400 dólares.
En total, 8 artículos para Ámbito habrían costado a “La Compañía” 20.000 dólares. Asimismo, la organización habría pagado 32.900 dólares por 17 artículos publicados en C5N. Ni C5N ni Ámbito no respondieron a las solicitudes de derecho a réplica de nuestro consorcio.
Extracto de los documentos internos que muestra parte de los artículos presuntamente encargados por “La Compañía” a medios argentinos. (Fuente: Forbidden Stories)
Sin embargo, nuestro consorcio no encontró indicios de firmas falsas en varios de los medios incluidos en los documentos internos. En diversos casos, especialmente en medios más pequeños o de menor alcance con recursos limitados, estos parecían haber republicado artículos que ya circulaban en línea en otros medios argentinos.
Un empleado de El Ciudadano declaró a Forbidden Stories que “no tenía ni idea” de por qué la publicación figuraba en los documentos internos de “La Compañía”. No recordaba los detalles de los artículos en cuestión, publicados en 2024, y señaló que podrían haber sido republicados a partir de contenidos de otros sitios. Asimismo, negó haber recibido pagos por dichas republicaciones.
Sólo uno de los medios con los que habló nuestro consorcio admitió haber publicado contenido alineado con intereses rusos. Un empleado de El Grito del Sur declaró a openDemocracy que “[su] comité editorial en plenitud anhela que las tropas rusas de Putin avancen hasta tomar Londres y hará su humilde aporte comunicacional para que eso se concrete”.
Desacreditar a Milei e influir en las relaciones exteriores
En lo que respecta a las relaciones entre Argentina y Chile, se habría encargado y publicado un contenido falso que afirmaba que Milei había enviado un “equipo de sabotaje” para atacar el gasoducto trasandino de Chile. Según los documentos, un artículo sobre este tema costó 2.500 dólares y fue publicado bajo la firma “Fernanda Velázquez” en El Destape. Los registros internos de “La Compañía” se refieren explícitamente a este texto como “fake news” (“una noticia falseada”). El Destape no respondió a la solicitud de derecho a réplica de nuestro consorcio. En el momento de esta publicación, el artículo ha sido eliminado y ya no se encuentra disponible en línea, pudiendo leerse sólo a través de versiones archivadas.
Image 1 : Ejemplo del esfuerzo de “La Compañía” por desalentar el apoyo de Argentina a Ucrania. A la izquierda: extracto tomado de documentos internos; a la derecha: un ejemplo de un artículo presuntamente publicado que aborda el mismo tema y utiliza el eslogan “Milei, no necesitamos una guerra ajena”. (Fuente: Forbidden Stories)
Image 2 : Un caso en el que “La Compañía” habría difundido un artículo fabricado a través de medios argentinos. A la izquierda: la estrategia descrita en los documentos internos; a la derecha: el artículo final publicado en el medio. (Fuente: Forbidden Stories)
Además, los documentos señalan que “La Compañía” habría logrado exhibir una banderola durante un partido de fútbol que desalentaba el apoyo a Ucrania. También habría encargado grafitis en la capital con el objetivo de dañar la reputación de Milei.
Image 1 : El 14 de agosto, “La Compañía” habría exhibido una banderola en el estadio Libertadores de América, en Buenos Aires, con el objetivo de desalentar el apoyo militar de Argentina a Ucrania. A la izquierda: un extracto de los documentos estratégicos; a la derecha: publicaciones en redes sociales del mismo día. (Fuente: Forbidden Stories).
Image 2 : Murales presuntamente atribuidos a “La Compañía”, en los que se representa a Milei.
Documentos con fecha de octubre de 2024 reflejan un cambio en la narrativa. Las autoridades argentinas habrían comenzado a rastrear las actividades de “La Compañía”, en particular sus intercambios con políticos de la oposición. Los documentos señalan que “los acuerdos alcanzados con fuerzas de la oposición [permitirían] seguir trabajando dentro del país mediante actores locales”. Meses después, en junio de 2025, el portavoz del gobierno argentino, Manuel Adorni, anunció que los servicios de inteligencia habían desmantelado una presunta red de espías rusos implicada en campañas de desinformación.
Manuel Adorni identificó al ciudadano ruso Lev Konstantinovich como responsable, en este supuesto esquema, de financiar operaciones y establecer vínculos con colaboradores locales, mientras que su esposa, Irina Iakovenko, habría participado en la creación de contenidos, en esfuerzos por influenciar a oenegés, en la organización de grupos focales, así como en la recopilación de información política en apoyo a intereses rusos. The Insider también se hizo eco del anuncio de Adorni, compartiendo una fotografía adicional de la pareja. En respuesta a las preguntas de nuestro consorcio, Konstantinovich afirmó que las declaraciones de Adorni eran “falsas” y sostuvo que ni él ni su esposa habían “contactado a medios, periodistas ni a figuras políticas argentinas”. Asimismo, aseguró no tener “ningún vínculo” con “La Compañía”, y dijo que no se había presentado “ninguna evidencia que respalde estas acusaciones, simplemente porque no [existía]”.
La senadora argentina Patricia Bullrich, quien se desempeñó como ministra de Seguridad entre 2023 y diciembre de 2025, declaró a Filtraleaks que, hacia mediados de 2025, fue advertida sobre actividades de desinformación rusa por la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem. Noem no mencionó a “La Compañía”, pero se refirió a pagos realizados a medios de comunicación y periodistas. Según fuentes consultadas por Forbidden Stories, “La Compañía” abandonó Argentina en noviembre de 2025.
La misión en el país produjo pocos, si es que alguno, de los resultados previstos. Argentina se incorporó al formato Rammstein en apoyo a Ucrania en junio de 2024 y mantuvo su respaldo público a Kyiv hasta el cambio de postura de Donald Trump sobre el conflicto, ya en 2025, aunque Javier Milei y Volodymyr Zelensky continuaron reuniéndose y manteniendo intercambios después de ese punto. El partido de Milei, La Libertad Avanza, se fortaleció en lugar de debilitarse, logrando un resultado sólido en las elecciones legislativas de 2025. Además, las tensiones con Chile nunca se materializaron. En cambio, la trayectoria regional parece más bien apuntar hoy hacia una mayor alineación, ya que tras la salida del líder progresista Gabriel Boric, el nuevo presidente de Chile desde 2026, José Antonio Kast (descrito como el más conservador desde el dictador Augusto Pinochet, entre 1973 y 1990), eligió Argentina como su primer destino de visita oficial en el extranjero.
Los documentos internos a los que tuvo acceso nuestro consorcio deben leerse con espíritu crítico. En una conversación con France 24, socio de esta investigación, Maxime Audinet, especialista en política rusa, señaló que los extractos no contienen “criterios cualitativos” sobre el impacto o el éxito de estas operaciones. Sostuvo que la pregunta más pertinente era: “¿A quién estaban destinados?”.
Reiteradamente, los documentos parecen querer ilustrar el “éxito” de las campañas. Pero si bien se señala que “La Compañía” gastó más de 7,3 millones de dólares entre enero y septiembre de 2024, con aproximadamente dos tercios destinados a “ciencias políticas” y el resto a “media placement” (encargo y publicación de artículos en distintos medios), este consorcio no pudo determinar cuánto de ese presupuesto se utilizó realmente para “colocar” artículos, algunos de los cuales parecen tener un costo “inflado” intencionalmente en los presupuestos, o están firmados por identidades falsas (una estrategia utilizada previamente en este tipo de campañas de influencia). Una lectura detallada también sugiere intentos de exagerar la escala percibida de las operaciones, incluyendo la duplicación de algunos artículos en hojas de cálculo internas utilizadas para estructurar campañas de influencia en África y América Latina.
Los círculos de poder rusos también podrían estar cuestionando el éxito de estas campañas. Según una fuente familiarizada con la cuestión consultada por Forbidden Stories, en diciembre de 2025 se habría discutido la posibilidad de realizar una auditoría interna dentro del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia para rastrear cómo y en qué se habrían gastado algunos de los fondos. “No todas las cifras financieras de estos documentos deben tomarse al pie de la letra”, señaló Audinet, aludiendo a lo que describió como la “corrupción endémica e intrínseca dentro de este sistema” de propaganda rusa, ya observada durante la etapa del Grupo Wagner.
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